El Desfile de consultores

Por Magaret Abbott

“Por aquí han desfilado consultores…” expresó a modo de bienvenida el hermano del fundador de una gran empresa cuya llegada tardía atrasaba el inicio de la reunión. Silencio en el salon. Los administradores, empleados de muchos años, asentían con expresión de simpatía e impotencia ante la mirada expectante un tanto apenada de los más jóvenes.

Así iniciaba la primera reunión de una familia empresaria de tercera generación. Una docena multigeneracional Al otro extremo del gran salón esperaba impaciente el fundador que había escuchado algo del Protocolo Familiar y deseaba explorar la posibilidad de “implantarlo”.

Restándole importancia a la profecía del hermano, explicó y justificó su motivación para solicitar la intervención de una persona externa con la misión de atender y resolver “esos asuntos” que amenazaban la armonía entre los futuros accionistas y gentilmente me cedió la palabra.

La reunión inicio tensa pero terminó con mucha participación y preguntas. A mi parecer, un éxito. En esta ocasión no voy a contar la historia del caso de la familia sino enfocarme en el caso de los consultores y responder con un breve comentario dos preguntas. ¿Realmente desfilamos por las empresas sin aportar valor alguno? ¿Cómo romper ese ciclo de incompetencia?

Es un hecho. A veces desfilamos por las empresas sin aportar valor evidente, tangible y durable. Es decir, facturamos servicios que ni las familias empresarias ni sus administradores perciben como tal. Si ademas consideramos que las empresas de éxito lo son porque definen procesos de exigencia a sus administradores, no extraña entonces que éstos desconfíen de nuestra oferta de generar armonia familiar empresarial y se resistan a invertir valiosos recursos con ese fin.

Si el 90% de las Empresas en Centroamérica son familiares, lo mas seguro es que Ud sea un consultor de empresa familiar. Si. No importa si es abogado, sicólogo, financiero, contador, planificador, vendedor de seguros, profesional del coaching, mercadeo, redes sociales o inteligencia artificial. Tampoco importa si es un docente o ejecutivo profesional bancario, de una aseguradora o una empresa industrial. Su cliente será la Familia Empresaria.

Si su expertise se limita a la profesión que aparece en su tarjeta de presentación, lo mas seguro es que Ud sea un profesional incompetente (que carece de la competencia) y por muy versado en la materia, sus esfuerzos profesionales tropiecen con las dinámicas familiares. Bienvenido al desfile de consultores. ¿Cómo romper ese ciclo de incompetencia? Aquí algunos consejos:

Para los consultores:

1 Únase a una red. info@cefe.usap.edu es un ejemplo

2 Certifíquese en Empresa Familiar.

3 Cuide su inversión, asegure la calidad de los programas.

4 Asista a eventos como el Foro y la Masterclass de COHEP Y CEFE certificados por el Instituto Latinoamericano de la Empresa Familiar.

5 Trabaje en equipo. Sea generoso. El mundo viene abriendo espacios para la colaboración inter-disciplinaria, no tema incluir otros profesionales en sus proyectos. (use la red).

6 Actualícese. Prepárese para re aprender.

7 Facture con conciencia.

8 Evite la mala practica de implantar modelos importados.

9 Sea creativo, diseñe a la medida.

10 Cambie el chip del conflicto por el de la apreciatividad.

 

Para los empresarios:

1 U d  n o  e s t á  s o l o .  L a  t r a n s i c i o n generacional es inevitable. Encuentre valor en las posibilidades de convivencia familiar empresarial.

2 Desconfíe de los consultores ¨todologos¨ o de las soluciones express.

3 Pida referencias y revíselas con transparencia con su consultor. Una ¨mala referencia¨ es una gran oportunidad de mejorar.

4 Contrate proyectos en fases para medir avances en periodos cortos.

5 La consultoría es un arte. Como tal no hay arancel.

6 Utilice la tecnología para acortar distancias. Aprendamos de la disciplina del coaching. Los mejores coaches del mundo atienden online con mucho éxito.

7 Actualícese. Prepárese para desechar modelos y abrazar la modernidad.

8 Exija el traje a la medida. No hay dos empresas ni dos familias iguales.

9 Aléjese del consultor que le habla de blindar a la familia de la empresa y a la empresa de

la familia.

10 Acérquese a la apreciatividad, descubra lo bueno ilusione con el proyecto y sea feliz.

“La Familia es la mayor fortaleza y la Continuidad de la Empresa Familiar una Gran Oportunidad”.

 

 

margaret@abbotthn.com